La historia íntima de Vignadores de Carignan

Vignador ManoCostó, pero se hizo realidad. 12 productores de Carignan se han unido para proyectar al mundo el patrimonio vitivinícola del secano maulino, embotellando bajo una misma marca y concepto un vino que aporta identidad a una industria que pide a gritos elementos para diferenciarse. A continuación, la historia no contada de los vignadores y este inédito hito asociativo.

Quizás fue una conversación bajo los mágicos efluvios vinosos, sin mayores pretensiones que cambiar el mundo en una sola noche. Andrés Sánchez, enólogo de Gillmore, recién regresaba de uno de sus tantos viajes a Italia. Recuerdo que hablamos de cepajes autóctonos, de pequegnas apelaciones, de identidad vitivinícola, de esa palabreja que brinca como una rana del Loncomilla, que intentamos atrapar, pero siempre, casi siempre, termina evadiendo nuestro sartén.

“¿Y si creamos un vino, un concepto, una categoría que rescate el patrimonio de parras antiguas del secano interior del Maule y esta tradición vitivinícola que supera ya los cuatro siglos? (más…)



El despertar del País

P1040062Despreciado durante generaciones por la élite enológica y académica, hoy el vino País renace para mostrar sus mejores atributos: simpleza, identidad e historia, conquistando a cierta parte de la crítica que se la juega por su futuro.

En vez de desembocar pacíficamente en el océano, las aguas del río Maule prefieren desafiar la lógica de la naturaleza. Corren de mar a cordillera. Remontan el valle, persisten, vuelven a comenzar. Este ritmo, esta razón, este sentir, tan intenso, tan contradictorio, moldea el sinuoso paisaje del secano maulino, el carácter de sus habitantes y de sus vinos. Aquí empezó todo. Aquí todo se fue al diablo. Aquí todo renace de los escombros. Una y otra vez. Como ese río que anda al revés, que regresa sobre sus pasos, viajamos hacia un pasado que se confunde con el futuro.

Aquella botella estaba perdida en un destartalado almacén de Peralillo, pero prefiero pensar que la trajeron de vuelta las aguas del Maule (más…)



Tocando el cielo

31Algunas viñas chilenas comienzan a trepar la Cordillera de Los Andes, buscando diferenciarse en los mercados, reflejando notas más extremas, conquistando nuevas alturas cualitativas.

Hace ya algunos años, en una visita al Maule, le pregunté a un viñatero por qué la mayoría de los viñedos se emplazaba en la depresión intermedia, entre cordilleras, a un lado y otro de la carretera Panamericana. Le pregunté por qué no trepaban por los faldeos cordilleranos, por qué no buscaban climas un poco más extremos, por qué no experimentaban con viñedos de altura. La respuesta fue escueta. “Porque arriba hiela”, dijo. Le pregunté si tenía a mano algunos estudios. “Dicen que hiela”, volvió a decir.

Lo cierto es que la política del no atrevimiento caracterizó la vitivinicultura chilena por demasiado tiempo. (más…)